Cría

A continuación os dejo un pequeño vídeo con la puesta de una de mis tortugas

La Testudo Marginata, en su habitat, alcanza la madurez sexual alrededor de los 10 años en el caso de las hembras y sobre los 8 en los machos. La edad es un dato orientativo pues en lo que verdaderamente se rigen es en el tamaño. A partir de los 20-22 cm. se podrían ya reproducir. Este proceso se acelera o se ralentiza dependiendo de dos factores principales:

-Abundancia y calidad de alimentación. Si las tortugas tienen fácil acceso a la comida el crecimiento será más rápido.

-Características climáticas: Si las tortugas habitan en zonas donde los inviernos son cortos, la hibernación es también corta y durante más tiempo estan pastando y por tanto creciendo.

En cautividad los plazos suelen acortarse al disponer de mucha alimentación y características ambientales optimas para su desarrollo. Así que la fertilidad se suele adelantar un par de años.

La hibernación es muy importante para una reproducción exitosa. Sin ella no se estimula la glándula pineal, encargada de la producción de espermatozoides y óvulos. Es necesario el cese de la actividad vital para que con el despertar se produzca una subida hormonal que fortalezca el celo.

Nada más salir de la hibernación, los machos empiezan el cortejo. Este ritual puede ser peligroso por la agresividad que emplean los machos. Con el fin de no estresar a las hembras, la proporción de hembras-machos en un recinto debe ser de 3-1 o 4-1.

Los machos persiguen frenéticamente a las hembras que en principio intentan huir. Les cortan la huída colocándose delante y mordiendo sus patas y cabeza. Una vez la paran, propinan fuertes golpes sobre su caparazón para que levante la parte trasera. Finalmente el macho monta a la hembra y se produce la cópula. Durante ésta, el macho emite sonidos muy fuertes, entre bufido y tos, con la boca bien abierta. La hembra, por contra, realiza movimientos laterales con la cabeza.

 
Entre 4 y 6 semanas después de las cópulas, las hembras realizan su primera puesta.
Pueden realizar en una misma temporada entre 2 y 4 puestas, separadas en periodos de 3 a 4 semanas. El número de huevos por puesta es muy variable y va condicionado por el tamaño y la genética. Se pueden ver puestas de entre 4 y 12 huevos. La cantidad por puesta suele ir disminuyendo entre la primera y la última puesta.
 
 

Podemos prever la inminente puesta de una tortuga gracias a su repentino cambio de actitud:

-La hembra se muestra muy nerviosa, recorre frenéticamente todo el recinto.
-Quiere subirse a todo, escalar la valla y a sus propios compañeros.
-Pierde el apetito, el día de la puesta no suele comer.
-Realiza varios agujeros intentando encontrar el sitio más adecuado en el que depositar los huevos.

El lugar escogido para la puesta suele ser soleado, con ligera pendiente y algo de vegetación.Si una hembra no encuentra el sitio adecuado para la puesta puede sufrir una retención de huevos, por tanto, el recinto debe reunir las condiciones correctas. Tras una semana mostrando la actitud típica previa a la puesta y no la lleva a cabo habrá que llevarla al veterinario para que se la provoque. Un truco para incentivarla será hacer un montículo de estiercol en un lugar soleado. Las ponedoras muestran un especial interés en enterrar los huevos bajo esa superficie.

A la hora de la incubación podemos optar por la incubación natural o artificial:

-Incubación natural:

Para que se desarolle con éxito es necesario que la puesta esté localizada en un lugar idóneo y que las condiciones climáticas no sean extremas (exceso de calor, de frío o de lluvias). Por ello y para minimizar esto, es de vital importancia que los huevos estén enterrados a bastante profundidad (20 cm. o más). Así se evitan oscilaciones importantes de temperatura.

Los huevos incubados de forma natural eclosionan tras unos 90-100 días, a finales de agosto o pricipios de septiembre. Para ayudar a que las crías salgan a la superficie podemos rociar con agua (sin encharcar) la zona de puestas durante las fechas en que esperamos los nacimientos.

-Incubación artificial:

Este sistema permite un mayor éxito en las eclosiones. Para recoger los huevos debemos estar alerta a las actitudes pre-puestas de las ponedoras. Cuanto antes se recolecten los huevos, mayor posibilidad de éxito en la incubación artificial.

Muy importante es NO VOLTEAR los huevos cuando los saquemos del nido. Los debemos depositar en la incubadora en la misma posición en la que nos los encontramos. Esto es debido a que los huevos de las tortugas, a diferencia de los de las aves, no disponen de una estructura de fijación y al rotar el huevo, la yema podría aplastar al embrión. Así que debemos marcar con un lápiz una X en la parte más elevada del huevo según lo encontramos en el agujero y depositarlo en la misma posición en la incubadora.

 

El recipiente en el que colocamos los huevos dentro de la incubadora debe tener un sustrato de al menos 7 u 8 cm de profundidad. Se pueden poner enterrados, semienterrados o posados. Yo los pongo semienterrados para que tengan la suficiente aireación y humedad. Si optamos por enterrarlos completamente debemos emplear un sustrato que permita una buena ventilación y si los posamos en superficie el control de la humedad debe ser exaustivo.

Como sustrato podemos usar varios: vermiculita, perlita, arena, tierra… pero el más común usado por los criadores es la vermiculita por su capacidad para mantener la humedad y aireación de los huevos.
Debemos mezclar la vermiculita con agua en una proporción de 2:1 (en peso, no en volumen).

La temperatura de incubación acepta una oscilación de entre 26º y 33º. Lo habitual en la incubación artificial es hacerlo entre los 29º y los 32º. Podemos elegir el sexo de las crías por temperatura de incubación. Teniendo en cuenta que la temperatura pivotal es de 30,5º (se obtienen el mismo porcentaje de machos y hembras), cuanto más inferior más machos, cuanto más superior más hembras. Este método no asegura el sexo al 100% pero sí el predominio.

La humedad se puede situar entre el 50% y el 80%. A menor humedad se corre el riesgo de deshidratación del huevo y muerte del embrión. Amayor humedad los huevos pueden verse infectados por hongos.

La eclosión en la incubación artificial tiene lugar tras 60-80 días, dependiendo de la temperatura. A mayor temperatura, menor duración.

 
Los neonatos rompen el huevo con el llamado “diente de huevo”, una especie de apéndice con forma de piquito que tienen en el extremo de la madíbula superior. Al poco de nacer se les cae.
 
Algunas babys nacen con el saco vitelino sin absorver por completo. Si esto ocurre, mantenemos a la tortuga dentro de la incubadora hasta que por si solo se reabsorva, cosa que normalmente suele ocurrir en menos de 24 horas.
 

Los primeros tres días tras el nacimiento, las pongo en un terrario con papel de cocina bien húmedo que sustituyo a diario con el fin de que no se deshidraten, pues en los neonatos ésta es la primera causa de muerte.

Pese a que algunas tortugas comen nada más nacer, lo normal es que empiecen tras dos o tres días.

Su alimentación debe ser igual que las adultas pero las podemos facilitar el trabajo si se lo damos troceadito.

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