Hibernación

La hibernación es un mecanismo de defensa que emplean los reptiles que están biológicamente preparados para ello con el fin de protegerse de las bajadas de temperatura invernales. Con este proceso consiguen reducir sus funciones vitales y así consumir muy poca energía. Bajan el ritmo cardiaco y la respiración y se aprovechan de las reservas energéticas acumuladas durante todo el año.

La hibernación es necesaria para su salud puesto que necesitan de ese parón en su metabolismo cada invierno. Además, de ello depende para que la tortuga se reproduzca de manera exitosa. Tras el periodo de descanso en el que toda actividad se ralentiza, con el despertar, se activa la función hormonal y con ello la producción de espermatozoides y óvulos.

El tiempo de hibernación de la Testudo Marginata en libertad dependerá de las características climatológicas del invierno, pudiendo durar entre 6 y 20 semanas.

La temperatura ideal para la hibernación en cautividad se sitúa entre los 3º y 8º. Temperaturas inferiores pueden causar daños oculares irreversibles por congelación o incluso la muerte del animal. Temperaturas superiores provocan un consumo acelerado de las reservas energéticas con el consiguiente riesgo vital ante una hibernación prolongada.

El tiempo de duración de la hibernación de mis animales depende de la edad que tienen. Las babys no lo hacen en su primer invierno. En el segundo hibernan 4 semanas, en el tercero 8-10 semanas y a partir del cuarto 16 semanas.

Una hibernación exitosa requiere de una buena preparación previa. A medida que se acerca el invierno y baja la temperatura, las tortugas se muestran más apáticas. Tenemos que aprovecharlo para dejar de alimentarlas. Es importante que no consuman nada de alimento al menos 20 días antes de la hibernación pues al tener un ritmo metabólico muy lento no puede haber comida en los intestinos una vez entren en letargo ya que la digestión queda suspendida y con comida dentro ésta se pudriría con la consiguiente infestación por hongos y bacterias. Por tanto, es beneficioso durante estos últimos días, darles baños de agua tibia para que orinen y defequen y de esta forma vacíen sus intestinos.

Lo siguiente será pesar a los animales antes de iniciar la hibernación, si una tortuga perdiese el 10% de su peso durante el letargo deberemos despertarla y abortar el proceso, asi que tendremos que ir pesándolas de vez en cuando.

Una tortuga que presente síntomas de alguna enfermedad o que no estemos seguros de una buena salud, no hay que hacerla hibernar puesto que al disminuir su metabolismo tambíén se reduce su sistema inmunológico. Cualquier alteración en su estado de salud puede resultar mortal durante la hibernación.

Hay 3 maneras de hacerlas hibernar:

-De forma natural libremente en su recinto exterior. Esta fórmula no es posible donde vivo pues los inviernos son muy cortos o lo mismo un día estamos a 5º y al día siguiente a 20º. Además existe el riesgo de que según la zona donde vivas, haya una fuerte helada o sean atacadas por alimañas como ratas.

-En cajones con tierra situados en estancias frías como sótanos. Hay que asegurarse de que haya una temperatura sin grandes oscilaciones y que ésta no sea muy elevada (Cuanta más cantidad de tierra, menos oscilaciones).

-En nevera.

Yo opto por esta última pues así tengo la temperatura controlada y puedo alargar o acortar el proceso a mi gusto.
 
La nevera que uso es un antiguo arcón congelador al que le he colocado un termostato de nevera. Está programado a 5º con un diferencial de 2º, es decir, que cuando asciende hasta los 7º se conecta hasta descender de nuevo a los 5º.
 
Dentro del arcón coloco varias cajas de agua para que haya menos oscilación en la temperatura. Encima coloco la caja de poliestireno con agujeros, donde irán las tortugas, y la lleno de trozos de papel de periódico.
 
Pongo papel y no tierra para evitar que debido a la humedad salgan hongos. La sonda del termostato la coloco dentro de la caja de poliestireno.
 

Debemos disponer de un higrómetro dentro de la nevera para controlar la humedad. Se debe situar en unos valores de entre el 60 y el 80%, por ello NUNCA debemos usar neveras NO FROST ya que elimina la humedad y haría que se deshidratasen rápidamente.

Cuando termina el periodo de hibernación sacamos a las tortugas y las bañamos en agua tibia 20 minutos al día durante tres o cuatro días para que se hidraten. Una vez estén en el recinto puede que se nieguen a comer durante los dos o tres primeros días. Esto se debe a que su principal prioridad es la de solearse para reactivar su metabolismo. Así pues, convendría que la temperatura del recinto fuese la adecuada. Para ello, o bien las despertamos cuando tengamos unas buenas predicciones climatológicas para los próximos días, o bien añadimos cualquier foco de calor en el recinto. Desde el momento en que son despertadas deben tener comida en abundancia ya que necesitan llenar las reservas energéticas, mermadas tras la hibernación.

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