Enfermedades

PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES

En este apartado, trato de que nos sea más fácil identificar una tortuga enferma, los síntomas y su prevención. La curación  la dejamos en manos de los veterinarios especializados, donde acudiremos si aparecen los síntomas de enfermedad.

La mejor prevención de una enfermedad es conocer los motivos por los que aparece y teniendo en cuenta que la mayoría de las enfermedades llegan por factores ambientales y de alimentación:

¡¡¡”MAS VALE PREVENIR QUE CURAR”!!!

Esta frase adquiere mucho sentido en el mantenimiento de las tortugas babys. A pesar del dispendio económico que hay que realizar para proporcionarles un hogar óptimo debemos mentalizarnos que es más barato el mantener a nuestras tortugas de manera saludable que pagando facturas de la clínica veterinaria.

Colocando las debidas lámparas, controlando temperaturas y humedad y dando una alimentación acorde a sus necesidades estaremos consiguiendo que no surja el mínimo atisvo de enfermedad  ya que la Testudo Marginata es de las tortugas más duras y resistentes.

Actuar con prontitud ante los primeros indicios de enfermedad nos dará mucha ventaja para su curación. Hay que prestar atención a:

-Sus ojos, que sean vivos, brillantes y se abran con rapidez.
-Respiración silenciosa, sin silbidos ni ruidos.
-Narinas limpias y despejadas, libres de mocos.

-Actividad. Una tortuga sana se asolea la mayor parte del tiempo, estirando las patas y el cuello bajo el foco y se paseará en busca de alimento. La letargia no es algo normal si la temperatura del recinto es la adecuada.

-Control del peso. Las perdidas de peso implican que algo no va bien. Una pérdida de más del 10% hace peligrar seriamente la vida de la tortuga.

ENFERMEDAD OSEO METABÓLICA

Una de las enfermedades más comunes y peligrosas que nos podemos encontrar en babys provocada por un mal mantenimiento es la enfermedad oseometabólica (EOM) cuyos síntomas más visibles son:

-Caparazón blando, sobre todo el plastrón que con solo tocarlo se hundirá.
-Los huesos se deforman y se curvan y la mandíbula se inflama y ablanda.
-Piramidismo

-Anorexia, las tortugas no es que pierdan el apetito, sino que no soportan el dolor mandibular y dejan de alimentarse lo que les lleva a un estado de deshidratación y letargo.

-El tránsito intestinal se ralentiza por lo que dejan de orinar y defecar.
-Se ralentiza el crecimiento pudiéndose observar como sus hermanas le doblan en peso.

Lo más importante para prevenir la EOM es el sol y los buenos alimentos.
-El sol:

Para la absorción del calcio por el organismo es necesaria la vitamina D3 y ésta se forma al recibir la piel la radiación UV B de 280 a 310nm de longitud de onda.

Esta radiación se puede conseguir por el sol directo ( ojo: los UV no traspasan el cristal) o por lámparas, tubos o bombillas de UV B. Si usamos esta segunda opción siempre habrá que tener en cuenta la recomendación del fabricante en cuanto a la duración y la distancia en altura a la habrá que colocar las luces. La enfermedad se puede presentar por tener las lámparas a una altura excesivamente elevada o que ya estén caducadas, lo que hace que no les llegue la suficiente radiación.

-Alimentación:

El Calcio y el Fósforo, en forma de Fosfato de Calcio, son los responsables principales en la constitución de los huesos y el caparazón de las tortugas.Un exceso de Fóforo provoca un fosfato de calcio insoluble y el organismo lo rechazará, acumulándose en los tejidos blandos tales como riñón, hígado, corazón y músculos. Una falta de Fósforo provoca igualmente que el calcio no pueda ser asimilado. Este hecho es más difícil porque todas las verduras lo contienen.

Por ello, el equilibrio Calcio/Fósforo es tan importante. En el caso de las tortugas en una proporción 2:1 o de incluso 3:1 sería lo ideal. Puedes consultar en el apartado ALIMENTACIÓN de la web los alimentos recomendados.

NEUMONÍA:

Las tortugas son especialmente delicadas frente a las enfermedades del sistema respiratorio. Esto se debe a la propia anatomía de los quelonios. 

En primer lugar, la cadencia en la respiración de las tortugas es siete veces menor que en los humanos porque necesitan una menor cantidad de oxígeno. Mientras que en los mamíferos los movimientos respiratorios se logran mediante la contracción y relajación de las costillas y el diafragma, las tortugas tienen las costillas fijadas al caparazón con lo que carecen de movimiento. Además, no tienen diafragma. 

Durante la inspiración de los quelonios las extremidades se extienden hacia fuera lo que permite, al disminuir la presión pulmonar, la entrada de aire a los pulmones. Por el contrario, al retraer las patas hacia el caparazón, aumenta la presión sobre los pulmones y hace que salga el aire. 

Al no disponer de diafragma las tortugas no pueden toser y, por tanto, no pueden expulsar las partículas que se les introducen por las vías respiratorias al inspirar. Este hecho hace que sean propensas a acumular mucosidad en los pulmones. Es por eso que resulta tan necesario evitar un ambiente polvoriento y sucio del terrario. 

Dentro de las enfermedades respiratorias la más grave es la neumonía que puede ser de origen bacteriano, viral, por hongos o parasitaría. 

Los síntomas más evidentes son:

-Respiración con la boca abierta y en casos más graves con estiramiento de cuello a modo de bocanadas. 

-Silbidos o chasquidos al respirar.

-Mucosidad o burbujas en las narinas. En casos muy graves, espuma por la boca.

-Boca cianótica, coloración azulada o morada de las mucosas de la boca como consecuencia de una deficiencia de oxígeno en los tejidos. 

-Debilidad en las piernas, lentitud de movimientos y estado letárgico con momentos de hiperactividad provocados por la sensación de ahogo. 

-Anorexia y pérdida de peso. Debido a las dificultades respiratorias no pueden comer y desemboca en un estado de deshidratacitaión. 

-Colocando a la tortuga en un barreño con mucha agua, observamos flotación escorada hacia el lado del pulmón afectado. 

Una vez presentados los síntomas, que pueden ser uno o varios, hay que acudir con urgencia al veterinario para que localice el origen y seguir un tratamiento específico. 

Para evitar este trance podemos tomar una serie de medidas para que no contraigan la enfermedad: 

-Evitar un entorno polvoriento que haría que a la tortuga se le obstruyesen las vías respiratorias. 

-Buenas condiciones higiénicas que eviten la proliferación de hongos y bacterias. 

-Mantenimiento de una humedad correcta, entre un 40 y un 60%. 

-Temperatura de 24º en la parte más fría y de 32º en la más caliente durante el día y de 20º durante la noche. Una temperatura insuficiente ralentiza el metabolismo y con él, el sistema inmunológico siendo más vulnerable a la enfermedad al no disponer de defensas. 

-Buena ventilación. Los terrarios de cristal completamente cerrados son una mala opción para albergar tortugas porque el aire permanece estancado lo que permite la proliferación de bacterias. 

-El estrés aumenta la producción de esteroides que reducen las defensas. Por ello hay que tener en cuenta que una tortuga es un animal para observar, no para manipular. Para manipular ya tenemos a los perros y los loros. 

-Evitar el hacinamiento, provoca mucho estrés entre las tortugas y es muy difícil mantener unas condiciones higiénicas adecuadas. 

-Cuarentena de 3 a 6 meses en los nuevos ejemplares. Las enfermedades respiratorias son altamente contagiosas. 

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